top of page

¿Qué más queda por sanar?

  • Foto del escritor: jahlemale
    jahlemale
  • 5 abr 2024
  • 3 min de lectura

Escribo esto en el momento más inoportuno de mis días. Me encuentro envuelta en una ansiedad que no sentía hace mucho, una ansiedad que hasta marzo creí tener controlada y que según yo sé cómo manejar. Estoy hecha un manojo de sentimientos puedo identificar cuando la estoy sintiendo, porque mis ganas de comer se reducen, me despierto por momentos en la madrugada, abro los ojos antes de que suene la alarma y me cuesta conciliar el sueño en las noches.


Llevo un proceso personal muy mío hace dos años, donde me permití indagar sobre como sanar un corazón roto y como reparar algo que yo no rompí. Sin duda lo logre. Logré un tiempo de plenitud conmigo misma, empecé a sentirme en paz en mi propia compañía, entonces eso de salir y conocer hombres, tener citas y enredarme con alguien nunca fue el plan. Pero soy un ser sociable, alguien que necesita compañía y alguien que pese al dolor cree que hay que ponerse en los lugares para que llegue el amor y este al fin me encuentre.


Salí de mi burbuja más interesante, más linda, admirada, querida y quizás muy atractiva. A eso se le llama proceso de reconstrucción.


Estoy completamente convencida que el universo me da lo que pido, me muestra a las personas que tienen que llegar, pero el sentir sigue siendo mío. Mi lugar seguro soy yo sola, mi lugar vulnerable vuelvo a ser yo compartiendo mis emociones con otro.


Vuelvo a sentirme insegura, perdida, ansiosa, la herida de abandono me resuena constantemente en mi cabeza, entonces por eso no duermo y se me activa la dopamina cuando estoy cerca o tengo la completa atención de quien me gusta; cuando No… hay una voz en mi cabeza que pasa días enteros diciéndome “hasta el día de hoy todo hemos hecho mal, seguramente no le gustas demasiado y todo lo que te ha dicho es mentira. Me ilusionó solo para acostarse conmigo y a los dos días se fue porque logro lo que quería” la voz resuena y esta ahí no para, no duerme, no descansa… ¡Grita!


Eso quiere decir que en este estado tengo el sentido racional solo un 10% activo, porque el 90% que funciona perfectamente sabe que las cosas que estoy pensando no están sucediendo, ni sucederán solo me hacen ruido y no permiten pensar. Esta comprobado científicamente que los 850 vídeos que me hice en 10 minutos sobre esta situación NO PASARAN. Yo lo sé, pero estoy ciega, sorda y muda.


¿Entonces por qué sobre pienso? Y la respuesta la sé, pero no la interiorizo. Mi herida de abandono que fue tan fuerte en una relación pasada ruge, me ciega y me limita todos los sentidos. ¿Qué tengo que trabajarlo en terapia? obvio. ¿Que ir a terapia es un privilegio? También.


Me quedan por sanar infinitas cosas que nunca las voy a lograr superar estando sola, si o si necesito verme sumergida en un “casi algo” o en una relación, una pareja, un amor reciproco… pero estamos en la era donde un novio o una relación estable por ahora está en el olvido. Es más fácil ponerse a disposición algunos días, salir con alguien… pero eso de tener algo serio parece ser cosa del pasado no está de moda y me hundo en mi querer porque yo SI quiero eso.


Y sumado a esto estoy peleada con el mundo, con mi fe y con Dios… algo de lo que mas anhelo ahora en esta etapa abundante, profesional, laboral y prospera, es un compañero de vida… alguien con quien planear un viaje y cruzar el continente o alguien a quien llamar cuando me siento triste, vacía y sola. Y por mas que me esfuerce y haga todo lo que mi auto terapia me ha enseñado esto se percibe cada vez más y más lejos. Es como si ninguno de mis esfuerzos haya valido la pena y ya estoy cansada…


Resulta que ahora estoy ansiosa, conflictuada con el universo, mi energía espiritual y adicional a eso no me soporto. Hoy hay mucho ruido en mi mente, el reloj debía sonar a las 4:30 am y yo a las 4:15 am activé mi propio reloj biológico solo para preguntarme porque él hombre con quien compartí unos días y le he vuelto a abrir mi corazón de nuevo, dejo de escribirme o buscarme.


¡Ahora tengo ganas de llorar y no puedo! Hasta eso se me agota que sufrimiento…






 
 
 

Comentarios


© 2025 Alejandra Barrera

bottom of page