Los Nuevos Comienzos
- jahlemale

- 6 mar 2023
- 3 min de lectura
Actualizado: 7 mar 2023
Cada uno estamos lidiando con nuestros propios nuevos comienzos y a partir de esto nace un sentimiento extraño de querer darla toda y lanzarse al mundo de lo desconocido.

Hoy ya puedo decir que me siento lista de nuevo para conocer a alguien (que es realmente lo que me interesa ahora mismo, mientras escribo este post), en este proceso he tenido que sanarme el corazón, limpiarme las heridas y reprocharle al mundo ese error. Perdonarme una y otra vez, explicarle a mi mente que esta vez seremos más conscientes de nuestra elección, para mandarle ese mensaje al corazón quien ya por fin nos ha creído, y ha empezado a palpitar un poquito más rápido indicando que confía y que también está listo para un nuevo comienzo.
Esto suena fácil y hasta pudo ser una terapia espiritual, lo cierto es que arriesgarse a lo desconocido ahora pesa más; por un lado, está la ansiedad jugando con la mente y proyectándola a todo tipo de escenarios 90% irreales, que sin duda me creo; y por otro lado esta esa habilidad de socializar que perdí o que sencillamente ya no se da de manera tan natural.
Lastimosa o afortunadamente hay seguridades más firmes en mi personalidad, tengo más carácter para saber que quiero y que no. Pero esto también se ha convertido en un arma de doble filo, porque es ahora donde este traje que yo misma me tejí y lo blindé hasta el pelo, no quiere permitir que nadie entre a rasgarle las vestiduras. Y a esto le llamo MIEDO.
Lo cual quiere decir que trabajé en todo… menos en este momento; porque yo pensaba que me iba a demorar mas en llegar a este punto donde me muero por conocer a alguien, donde me atrae una persona, donde me pongo nerviosa porque me mira y yo no sé qué hacer con eso. También me quité al fin esa mascara que me impedía ver hacia los lados y reconocerme en el mundo.
Hay que aceptar lo hermoso que es arreglarme para mí misma y ver en el espejo un espectáculo de mujer, pero que esto también lo ve alguien por allá en algún lugar donde yo no alcanzo a ver porque estoy ocupada mirando hacia al interior.
Este discurso de amor propio es hermoso, sirve un montón cuando se está herida y ayuda al curar el corazón, el alma, las inseguridades, las emociones etc., etc., etc. …Pero también es justo no abandonar el exterior, porque no todo el mundo llega con la intención de hacernos daño y no siempre hay que encontrar el trabajo perfecto o la ocupación mil que me mantenga distraída para que algo tan sencillo como gustar de alguien o lanzarse a conocer a esa persona que te mira produzca miedo.
Es precisamente ese miedo el que me impide actuar desde el impulso. Ahora me toca trabajar con la incertidumbre, dejarme deslumbrar de lo genuino y de aquello que es desconocido. Me encanta lo que conozco, pero se me esta volviendo monótono y aburrido. Y eso me esta impidiendo empezar de nuevo.
Así que los nuevos comienzos sin duda serán siempre los mejores, están hechos para arriesgarse al verdadero sentido de existir, de sentir y de encontrar en otros partecitas de uno. El viaje ahora es ir a lo desconocido ¡Claro que debe producir miedo!, pero es que este miedo también es un sentimiento inevitable, que va a estar ahí latente todos los días porque cuando el trabajo desde el interior ha sido tan extenuante, exteriorizar también debe ser una necesidad.
Y ahora Mi nuevo comienzo lo necesito, lo quiero y lo manifiesto 😊 y me lo exijo como dueña y señora de este universo mio que ya pide a gritos cambiar.



Comentarios