Darle vida a otra vida y trascender
- jahlemale

- 10 jul 2023
- 3 min de lectura
No nos despedimos, nos fuimos él uno del otro sin avisar y es que la muerte no da aviso, tampoco manifestó síntomas, mucho menos la vimos venir. Cuanto me hubiera gustado acudir a tu espera, porque algo me dice que me esperaste, pero yo no regrese a tiempo y me ocupe. Y en ese ir y venir, tú te ibas. Sé que la pasaste mal muy mal en esas horas y te pido perdón por eso. Todavía me pregunto que hubiera pasado si no le hubiéramos hecho caso al miedo, el maldito miedo me engaño y me decía que aún podíamos esperar más porque, aunque desde el primer día yo sabia que ya te quedaban pocos años, en mi cabeza aún nos quedaban quizás un par mas por celebrar.
Perdón también por no poder devolver el tiempo, por no haber hecho TODO lo posible para alargar tus días junto a mí y con el resto. Y es que tu tenías el miedo impregnado en las costillas, muchas veces yo era tu escudo, pero en el fondo eras más valiente y capaz; yo solo no quería verte sufrir, pues considere que sin conocerte y desconocer casi que toda tu vida mi misión era protegerte hasta el ultimo miedo.
El miedo a los carros
El miedo a las motos
El miedo a la multitud y el ruido y hasta el miedo a los perros bravos
El miedo a la avenida, el miedo al silencio y el miedo a la ausencia.
Y aunque todos estos miedos los teníamos que atravesar, arrancaste de mi la tristeza y la soledad, que excelente labor cumpliste, que misión mas importante te llevaste de mi al cielo, en que grande te convertiste cuando lograste esto tan difícil, cumpliste tu paso por mi vida completo y eso es de admirar. ¿Viste? a mí me falto mucho más por entregar.
Tengo roto el corazón perrito mío, la casa sin ti esta vacía, desde que te fuiste el silencio ha sido mi compañía y mis lagrimas el único ruido que por ahora quiero escuchar. Los rincones se sienten fríos, la alarma tendrá que volver a sonar, el parque tiene un perrito menos en sus zonas verdes, la rutina cambio, todo el día pienso que me ha quedado algo por hacer, siempre hay un pendiente a las 7 , a la 1 , a las 5 y a las 10, esas horas pasan y yo no actuó, no se que hacer, ni ha donde ir y mucho menos a quien llevar.
El collar sigue aquí pero ya no suena… te extraño.
Honrare siempre el lugar que ocupas en mi familia, que enorme ausencia nos dejas pero que gran lección de amor y unión nos queda.

En medio de la tristeza también ocurre la magia. Aquel día mientras excavamos la tierra llovió, pero cuando te enterramos Tommysito y el arbolito se plantó, el cielo se despejó, salió el sol y alumbró justo en esa dirección. Que entrada mas triunfal y que hermosa forma de trascender a la eternidad, en mi mente te vi correr y revolcarte en el valle, levantarte y sacudirte, mirarnos y despedirte. Aún no tengo claro que significa la vida de ahora en adelante sin ti, que voy a hacer sin mi perrito precioso, cómo recuperar los ánimos de volver a casa, este espacio del cual no quería salir porque era nuestro refugio y nuestro lugar feliz.
Gracias por haber coincidido todo este tiempo. Te suelto, te amo y te pienso cada minuto de mi vida, mientras yo transite esta vida tienes un lugar seguro en este hogar que te esperará y te recibirá para cuando desees volver.
¡Chao viejo buen viaje! Voy a intentar vivir feliz en tu homenaje.















Comentarios